Rosa.
jueves, 24 de noviembre de 2016
Here There And Everywhere 22/11/2016
Fui a ver el concierto sin haber querido leer el programa. No quería crearme ninguna expectativa, quería sorprenderme. Y la verdad es que me sorprendí.
Gerónimo Rauch siempre suena mejor en directo que en un CD, aunque parezca mentira. Aunque hayas escuchado el CD y te haya parecido de una perfección exquisita, lo verás en directo y alucinarás. Yo llevo ocho años viéndolo y cada día me maravilla más.
Me pareció que hizo un gran espectáculo. A parte de la calidad de los músicos que son unos auténticos fuera de serie, y a parte de la calidad extraordinaria y sobre humana de Gerónimo,fue un espectáculo muy bien conducido, sabiendo mezclar a la perfección canciones lentas con otras con más fuerza para que el público no cayera en apatía.
Al principio el público fue un poco frío, quizás más bien tímido, que se fue abriendo poco a poco, pero después de interpretar "La tabernera del puerto" se quitaron las ataduras por completo y vibraron al ritmo de cada nota, poniéndose en pié en multitud de ocasiones y causando muchas ovaciones, bravos y vítores. Sin duda Getsemaní fue la canción que despertó más pasiones entre los asistentes y la que, en mi opinión, se llevó la mayor ovación de la noche. ¡La mía desde luego!.
Vi a un Gerónimo diferente al que estábamos acostumbrados de los musicales, por supuesto, pero también muy diferente de cuando actuaba en Póker de voces, por ejemplo, lo vi más cómo... más él. Lo vi disfrutar como nunca lo había visto disfrutar antes encima de un escenario. Habían momentos en los que el cuerpo se le movía solo, ¡bailaba!, le salía la alegría por cada poro de su piel. Creo que fue en "I Want to Hold Your Hand", donde le llegó a salir una vena negrata maravillosa, de esas de chasqueo de dedos y movimiento de cabeza y cuerpo, con mucho flow. Increíble, no? Para mi sí, no había visto hacer algo similar nunca. Y bailó, sí sí, ¡se le iba el cuerpo sólo!. Disfrutabas viéndole a él disfrutar.
De Gerónimo que voy a decir que no haya dicho nunca... Qué me fascinó? Qué me maravilló? Qué me hizo emocionar hasta las lágrimas? Pues sí, todo eso y mucho más. Me hace sentir tan pequeña, tan vulnerable, tan desnuda ante una voz tan inmensamente hermosa...que me rindo a sus pies. LLoré tanto que me tuve que sonar hasta los mocos...sé que esto que cuento no suena muy glamuroso, pero es que fue la realidad más absoluta. No solo me cayeron algunas lagrimas de emoción, es que lloré, lloré y mucho!. Me sentía tan privilegiada de estar ahí. Tan inmensamente feliz por poder escucharle. Yo estaba ahí, por fin, después de un año y pico sin verle en un escenario...¡¡Es que es lo que más me gusta escuchar en el mundo!! ¡Y los Beatles no me gustan, pero es que todo lo que canta este hombre, para mi, lo vuelve gloria!.
Y me sabe un poco mal contar esto, porque siempre intento ser comedida y formal, no salirme de los límites, que yo misma me autoimpongo, e intento no parecer la típica fan histérica y boba, pero joder! ¡Cómo actuar en una situación así! Cuándo estás delante de una persona que admiras tantísimo, casi rozando la idolatría...
Que la ves ahí, cantando a pocos metros de ti. Que la vibración de su voz está tan cerca de ti que hace vibrar tu propia caja torácica. No sé, intento comportarme con educación y respeto pero en el fondo me siento una quinciañera loca que grita muuuy fuerte por dentro. Qué más puedo decir... De Gerónimo Rauch me gusta hasta cuando se equivoca.
Estoy inundada por el Efecto Rauch. Me sorprendo mirando a un punto en el infinito, recordando algún momento del día del concierto y cayéndome una lagrimilla de emoción. O sonriendo en plan "boba absoluta" recordando algo que me haya maravillado. He disfrutado cada segundo. Me siento inmensamente feliz. Lo juro. Y lo juro con lágrimas, porque no puedo parar de llorar desde el Martes. Lágrimas de las buenas, de las de alegría máxima. Porque cuando digo que Gerónimo remueve cosas en mi interior como nadie lo ha hecho jamás es una verdad como un templo, y cuando digo que me toca el alma también. Hay cosas muy duras en esta vida, pero gracias al cielo tengo la voz de Gerónimo Rauch para acunar a mi alma cuando está dolorida.
No me puedo imaginar mi mundo sin escuchar de fondo a Gerónimo Rauch. Es el hilo musical de mi vida.
¡GRACIAS POR TANTO!
domingo, 8 de enero de 2012
Fábulas que te tocan el corazón: Por qué gritan las personas?
¿Por qué gritan las personas?
Un día Meher Baba preguntó a sus mandalíes lo siguiente: ¿por qué las personas se gritan cuando están enojadas?
Los hombres pensaron unos momentos:
porque perdemos la calma, dijo uno, por eso gritamos.
Pero ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado? preguntó Meher Baba; ¿No es posible hablarle en voz baja? ¿por qué gritas a una persona cuando estás enojado?. Los hombres dieron algunas otras respuestas pero ninguna de ellas satisfacía a Meher Baba.
Finalmente él explicó:
Cuando dos personas están enojadas, sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esa distancia deben gritar, para poder escucharse. Mientras más enojados estén, más fuerte tendrán que gritar para escucharse uno a otro a través de esa gran distancia.
Luego Meher Baba preguntó:
¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran?
Ellos no se gritan sino que se hablan suavemente… ¿Por qué? Porque sus corazones están muy cerca. La distancia entre ellos es muy pequeña. Meher Baba continuó: -Cuando se enamoran aún más ¿Qué sucede? No hablan, sólo susurran y se acercan más en su amor. Finalmente sus corazones están tan cerca, que no necesitan siquiera susurrar, sólo se miran y eso es todo.
Así es ¡cuán cerca están dos personas cuando se aman!
Luego Meher Baba dijo:
Cuando discutan no dejen que sus corazones se alejen, no digan palabras que los distancien más, llegará un día en que la distancia sea tanta que no encontrarán más el camino de regreso.
Autor: Anonimo.
Un día Meher Baba preguntó a sus mandalíes lo siguiente: ¿por qué las personas se gritan cuando están enojadas?
Los hombres pensaron unos momentos:
porque perdemos la calma, dijo uno, por eso gritamos.
Pero ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado? preguntó Meher Baba; ¿No es posible hablarle en voz baja? ¿por qué gritas a una persona cuando estás enojado?. Los hombres dieron algunas otras respuestas pero ninguna de ellas satisfacía a Meher Baba.
Finalmente él explicó:
Cuando dos personas están enojadas, sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esa distancia deben gritar, para poder escucharse. Mientras más enojados estén, más fuerte tendrán que gritar para escucharse uno a otro a través de esa gran distancia.
Luego Meher Baba preguntó:
¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran?
Ellos no se gritan sino que se hablan suavemente… ¿Por qué? Porque sus corazones están muy cerca. La distancia entre ellos es muy pequeña. Meher Baba continuó: -Cuando se enamoran aún más ¿Qué sucede? No hablan, sólo susurran y se acercan más en su amor. Finalmente sus corazones están tan cerca, que no necesitan siquiera susurrar, sólo se miran y eso es todo.
Así es ¡cuán cerca están dos personas cuando se aman!
Luego Meher Baba dijo:
Cuando discutan no dejen que sus corazones se alejen, no digan palabras que los distancien más, llegará un día en que la distancia sea tanta que no encontrarán más el camino de regreso.
Autor: Anonimo.
sábado, 26 de noviembre de 2011
sábado, 19 de noviembre de 2011
Domingo 30 de Noviembre del 2008
Domingo 30 de Noviembre del 2008. Para la mayoría fue un día cualquiera, en cualquier lugar. Para mí fue un día, una hora, un lugar y un momento que se me quedó grabado para siempre.
Traspasando el cuerpo, piel, fibras, carne, músculos, venas, hasta llegar y adentrarse, en la caja que bombea nuestra vida. Ahí está ese momento, en ese lugar dónde se guardan los grandes recuerdos.
Es curioso cómo te sorprende la vida, como, sin imaginarlo, tiene un regalo aguardando para ti, cuando menos te los esperas, te lo da y en ese instante notas como te cambia la vida.
Cada uno tenemos una manera diferente, de entender nuestra existencia. Tenemos distintos valores y nuestras balanzas se inclinan más, hacia un lado o hacia el otro. Con esto quiero decir que, a algunos les puede cambiar la vida un consejo, a otros una frase, un suceso o una idea. A mí me la cambió un sonido.
Estaba pasando por un momento tremendo en mi vida. La vida siempre se ha empeñado en ponerme las cosas difíciles y hay veces, en que sientes que ya no puedes más. Me sentía agotada de pelear con el mundo.
Llegó el Domingo 30 de Noviembre del 2008. Por un sinfín de casualidades o causalidades, había comprado cuatro entradas para ver un musical. No tenía ganas de salir de casa, no me apetecía ver nada, mucho menos a nadie y no me gustaban los musicales. Pero allí estaba yo, sentada en el palco de aquel teatro, pensando en que quería que acabara pronto, para irme a casa.
Me sentía vacía en aquella butaca. Vacía, fría y distante. Llevaba puesta “la coraza” (pieza fundamental que protege mi “yo” más frágil, que se esconde acurrucado y tembloroso, en algún lugar dentro de mí misma)
Se apagan las luces. Con los primeros compases, el telón comienza a subir lentamente y se vislumbra una imagen, entre tinieblas y sombras. Solo se oye el lamento de una guitarra y el sonido de su respiración. El personaje, que cubre su rostro con una capucha, se balancea hacia delante y hacia atrás. Parece como si quisiera mecer su propia alma desconcertada. BOOM!! Sentí un impacto visual que me hizo abrir los ojos de par en par –Qué es esto? Me pregunté. Sentí que algo dentro de mí conectaba con aquella visión sobrecogedora. Comenzaba, Jesucristo Supertar.
Y Jesús cantó. Cantó, y sentí como el cielo se abría ante mis propios ojos. Noté como, ante toda comprensión, mi coraza iba resquebrajándose con cada nota que salía de su boca, hasta que no quedó más que polvo en mis pies. Pude sentir como iba desvaneciéndose todo el peso, que había llevado encima de mí todo ese tiempo. Las lágrimas brotaban de mis ojos a borbotones, deseando salir, deseando huir, por fin habían encontrado una salida, por fin eran libres, por fin me dejaban libre. Sentía como disminuía el peso, la presión, por fin empezaba a respirar.
Y lloraba y respiraba y reía y temblaba y estaba perpleja y atónita y emocionada y todo y nada y… yo qué sé!
No sé cómo describir aquella anoche, aquel momento. Cómo describir aquello… Cómo describir ese sonido… Cómo osar, siquiera, intentando explicarlo!
Los grandes maestros, siempre encuentran palabras para poder explicar los momentos, que no somos capaces de hacer entender los que no somos diestros con ellas. Sentía el síndrome Stendhal ( Enfermedad que causa un elevado ritmo cardíaco, vértigo, confusión e incluso alucinaciones, cuando el individuo es expuesto a obras de arte, especialmente cuando éstas son particularmente bellas o están expuestas en grandes cantidades en un mismo lugar)
Lo que ocurrió aquella noche no lo puedo explicar, lo único que sé, es que algo cambió en mí. Note un “click” en mi interior, una sintonía, una conexión, una felicidad extrema. Pocas veces he sentido una felicidad tan completa, tan limpia. Una felicidad perfecta. Perfecta porque sabes que nunca va a cambiar, siempre va a ser igual, no va a haber nada que la pueda empañar, siempre será pura. Supe, sin lugar a dudas, que seguiría a cualquier parte a aquella voz, que había acabado con las sombras que envolvían mi alma.
Ese día di las gracias al cielo por estar viva. Por algo así merecía vivir! Di las gracias a mis sentidos, mis ojos y mis oídos, que me habían dejado disfrutar de aquel prodigio. Y volví a llorar y volví a reír sin motivo, pero sabiendo muy bien el por qué, sentía, lo que yo llamo, “El Efecto Rauch”. Realmente me sentía libre. Aquella voz tan dulce, me había limpiado por dentro.
El próximo día 30, se cumplen 3 años de aquel primer “Efecto Rauch”. Muchos vinieron después y espero que mucho más vendrán, pero igual de intensos, igual de puros e igual de extraordinarios. Este es mi homenaje.
Sé que nunca podré compensar con ninguno de mis actos, todo el bien que hizo, hace y hará por mí, sin saberlo, pero nunca se lo podré agradecer suficientemente, como para poder sentirme en paz con él, sin embargo, siempre me sentiré en deuda.
Aquella voz tiene un cuerpo y ese cuerpo tiene un nombre, Gerónimo Rauch. No olvides nunca ese nombre, tú que me lees. Si no le conoces búscalo. Si no lo has oído, escúchalo, si no lo has visto, míralo.
Darte las gracias es poco. Así que, te doy mi apoyo incondicional, mi amistad sincera y todo mi cariño. No tengo nada más grande, ni más puro que eso. GRACIAS.
Traspasando el cuerpo, piel, fibras, carne, músculos, venas, hasta llegar y adentrarse, en la caja que bombea nuestra vida. Ahí está ese momento, en ese lugar dónde se guardan los grandes recuerdos.
Es curioso cómo te sorprende la vida, como, sin imaginarlo, tiene un regalo aguardando para ti, cuando menos te los esperas, te lo da y en ese instante notas como te cambia la vida.
Cada uno tenemos una manera diferente, de entender nuestra existencia. Tenemos distintos valores y nuestras balanzas se inclinan más, hacia un lado o hacia el otro. Con esto quiero decir que, a algunos les puede cambiar la vida un consejo, a otros una frase, un suceso o una idea. A mí me la cambió un sonido.
Estaba pasando por un momento tremendo en mi vida. La vida siempre se ha empeñado en ponerme las cosas difíciles y hay veces, en que sientes que ya no puedes más. Me sentía agotada de pelear con el mundo.
Llegó el Domingo 30 de Noviembre del 2008. Por un sinfín de casualidades o causalidades, había comprado cuatro entradas para ver un musical. No tenía ganas de salir de casa, no me apetecía ver nada, mucho menos a nadie y no me gustaban los musicales. Pero allí estaba yo, sentada en el palco de aquel teatro, pensando en que quería que acabara pronto, para irme a casa.
Me sentía vacía en aquella butaca. Vacía, fría y distante. Llevaba puesta “la coraza” (pieza fundamental que protege mi “yo” más frágil, que se esconde acurrucado y tembloroso, en algún lugar dentro de mí misma)
Se apagan las luces. Con los primeros compases, el telón comienza a subir lentamente y se vislumbra una imagen, entre tinieblas y sombras. Solo se oye el lamento de una guitarra y el sonido de su respiración. El personaje, que cubre su rostro con una capucha, se balancea hacia delante y hacia atrás. Parece como si quisiera mecer su propia alma desconcertada. BOOM!! Sentí un impacto visual que me hizo abrir los ojos de par en par –Qué es esto? Me pregunté. Sentí que algo dentro de mí conectaba con aquella visión sobrecogedora. Comenzaba, Jesucristo Supertar.
Y Jesús cantó. Cantó, y sentí como el cielo se abría ante mis propios ojos. Noté como, ante toda comprensión, mi coraza iba resquebrajándose con cada nota que salía de su boca, hasta que no quedó más que polvo en mis pies. Pude sentir como iba desvaneciéndose todo el peso, que había llevado encima de mí todo ese tiempo. Las lágrimas brotaban de mis ojos a borbotones, deseando salir, deseando huir, por fin habían encontrado una salida, por fin eran libres, por fin me dejaban libre. Sentía como disminuía el peso, la presión, por fin empezaba a respirar.
Y lloraba y respiraba y reía y temblaba y estaba perpleja y atónita y emocionada y todo y nada y… yo qué sé!
No sé cómo describir aquella anoche, aquel momento. Cómo describir aquello… Cómo describir ese sonido… Cómo osar, siquiera, intentando explicarlo!
Los grandes maestros, siempre encuentran palabras para poder explicar los momentos, que no somos capaces de hacer entender los que no somos diestros con ellas. Sentía el síndrome Stendhal ( Enfermedad que causa un elevado ritmo cardíaco, vértigo, confusión e incluso alucinaciones, cuando el individuo es expuesto a obras de arte, especialmente cuando éstas son particularmente bellas o están expuestas en grandes cantidades en un mismo lugar)
Lo que ocurrió aquella noche no lo puedo explicar, lo único que sé, es que algo cambió en mí. Note un “click” en mi interior, una sintonía, una conexión, una felicidad extrema. Pocas veces he sentido una felicidad tan completa, tan limpia. Una felicidad perfecta. Perfecta porque sabes que nunca va a cambiar, siempre va a ser igual, no va a haber nada que la pueda empañar, siempre será pura. Supe, sin lugar a dudas, que seguiría a cualquier parte a aquella voz, que había acabado con las sombras que envolvían mi alma.
Ese día di las gracias al cielo por estar viva. Por algo así merecía vivir! Di las gracias a mis sentidos, mis ojos y mis oídos, que me habían dejado disfrutar de aquel prodigio. Y volví a llorar y volví a reír sin motivo, pero sabiendo muy bien el por qué, sentía, lo que yo llamo, “El Efecto Rauch”. Realmente me sentía libre. Aquella voz tan dulce, me había limpiado por dentro.
El próximo día 30, se cumplen 3 años de aquel primer “Efecto Rauch”. Muchos vinieron después y espero que mucho más vendrán, pero igual de intensos, igual de puros e igual de extraordinarios. Este es mi homenaje.
Sé que nunca podré compensar con ninguno de mis actos, todo el bien que hizo, hace y hará por mí, sin saberlo, pero nunca se lo podré agradecer suficientemente, como para poder sentirme en paz con él, sin embargo, siempre me sentiré en deuda.
Aquella voz tiene un cuerpo y ese cuerpo tiene un nombre, Gerónimo Rauch. No olvides nunca ese nombre, tú que me lees. Si no le conoces búscalo. Si no lo has oído, escúchalo, si no lo has visto, míralo.
Darte las gracias es poco. Así que, te doy mi apoyo incondicional, mi amistad sincera y todo mi cariño. No tengo nada más grande, ni más puro que eso. GRACIAS.
jueves, 17 de noviembre de 2011
Hubo un tiempo en el que escribía poesía, pero eso fue cuando aún creía en los sueños.
Hubo un tiempo en el que escribía poesía, pero eso fue cuando aún creía en los sueños. En la época en la que podía pasarme una tarde, con la cabeza descansando en mis dedos índice y corazón. Dejando a mi mente volar entre colores, sabores, momentos, caricias, brisas, aromas,...

Cuando el brillo de las estrellas servía, para iluminar mi propia alma. Cuando un sonrisa valía para alegrarme la vida. Cuando una caricia calentaba mi piel. Cuando un carcajada hacía vibrar mi pecho. Cuando cualquier sueño deseaba nacer, para vivir entre mis pensamientos, para siempre.
Momentos de fe en una felicidad utópica, que se resistió hasta los límites, para no hacerse real.
Pichochos que no quisieron ser humanos. Gepettos martirizados por sus sueños inalcanzables. Hadas sin varitas mágicas.
Aún se pueden oír, en mi pecho, los ecos de aquellos sueños. Se lamentan, lloran y gimen, pero ya nadie les escucha.
Hubo un tiempo en que soñaba con soñar, en el que vivía soñando y soñaba viviendo. Hubo un tiempo en el que soñé, con una vida que no quiso hacerse realidad.
Hubo un tiempo en el que creí que todo sería posible. Hubo un tiempo...
Hubo un tiempo en el que escribía poesía, pero eso fue cuando aún creía en los sueños.

Cuando el brillo de las estrellas servía, para iluminar mi propia alma. Cuando un sonrisa valía para alegrarme la vida. Cuando una caricia calentaba mi piel. Cuando un carcajada hacía vibrar mi pecho. Cuando cualquier sueño deseaba nacer, para vivir entre mis pensamientos, para siempre.
Momentos de fe en una felicidad utópica, que se resistió hasta los límites, para no hacerse real.
Pichochos que no quisieron ser humanos. Gepettos martirizados por sus sueños inalcanzables. Hadas sin varitas mágicas.
Aún se pueden oír, en mi pecho, los ecos de aquellos sueños. Se lamentan, lloran y gimen, pero ya nadie les escucha.
Hubo un tiempo en que soñaba con soñar, en el que vivía soñando y soñaba viviendo. Hubo un tiempo en el que soñé, con una vida que no quiso hacerse realidad.
Hubo un tiempo en el que creí que todo sería posible. Hubo un tiempo...
Hubo un tiempo en el que escribía poesía, pero eso fue cuando aún creía en los sueños.
martes, 8 de noviembre de 2011
lunes, 7 de noviembre de 2011
jueves, 3 de marzo de 2011
A qué huele la vida?
Hoy es uno de esos días hechos para la contemplación. Uno de esos días en los que solo me apetece sentarme a observar.
Ver como el movimiento a mi alrededor maxifica aún más mi propia quietud.
Ver como se desplazan las nubes poco a poco. Ver como las golondrinas empiezan a construir sus nidos. Ver coches pasar con gente que habla en su interior. Personas que andan solas, pero que están sonriendo, sin darse cuenta, por que están perdidas en sus propios pensamientos. Niños saltando felices, flores balanceándose por el viento, perros corriendo locamente tras una pelota inexistente...
Observando, simplemente, la vida.
Me gusta mirar y me gusta ver más allá de lo que mis ojos me permiten ver, dejando siempre una ventana abierta en el corazón, para que pase todo aquello que a veces se me escapa.
Necesito de vez en cuando llenarme de esas pequeñas cositas del día a día. Cerrar los ojos y aspirar profundamente una fragancia que me transporta a momentos inolvidables de mi pasado.
Dejar que ese olor a café me lleve a aquel día en el que él me rozó la mano por primera vez. Ese olor a palomitas que me recuerde a mi niñez. Ese olor a humedad que me transporta a los brazos que me rodean cuando tengo frío. Ese olor a perfume que llena de lágrimas mis ojos, porque la persona que lo usaba ya no está con nosotros. Ese olor a lápiz que me lleva de nuevo al colegio. Ese olor, a vida.
Ultimamente tengo el interior blandito, frágil y vulnerable. Tengo ganas de romper con todo y a la vez de abrazarlo todo. Dicen que estoy removida, como el tiempo.
En fin, siempre me quedará la esperanza de que llegue la primavera y me vuelva loca del todo.
Hoy es mi 33 cumpleaños y creo que después de todo lo que me ha pasado en mi vida, me merezco un día contemplativo.
Ver como el movimiento a mi alrededor maxifica aún más mi propia quietud.
Ver como se desplazan las nubes poco a poco. Ver como las golondrinas empiezan a construir sus nidos. Ver coches pasar con gente que habla en su interior. Personas que andan solas, pero que están sonriendo, sin darse cuenta, por que están perdidas en sus propios pensamientos. Niños saltando felices, flores balanceándose por el viento, perros corriendo locamente tras una pelota inexistente...
Observando, simplemente, la vida.
Me gusta mirar y me gusta ver más allá de lo que mis ojos me permiten ver, dejando siempre una ventana abierta en el corazón, para que pase todo aquello que a veces se me escapa.
Necesito de vez en cuando llenarme de esas pequeñas cositas del día a día. Cerrar los ojos y aspirar profundamente una fragancia que me transporta a momentos inolvidables de mi pasado.
Dejar que ese olor a café me lleve a aquel día en el que él me rozó la mano por primera vez. Ese olor a palomitas que me recuerde a mi niñez. Ese olor a humedad que me transporta a los brazos que me rodean cuando tengo frío. Ese olor a perfume que llena de lágrimas mis ojos, porque la persona que lo usaba ya no está con nosotros. Ese olor a lápiz que me lleva de nuevo al colegio. Ese olor, a vida.
Ultimamente tengo el interior blandito, frágil y vulnerable. Tengo ganas de romper con todo y a la vez de abrazarlo todo. Dicen que estoy removida, como el tiempo.
En fin, siempre me quedará la esperanza de que llegue la primavera y me vuelva loca del todo.
Hoy es mi 33 cumpleaños y creo que después de todo lo que me ha pasado en mi vida, me merezco un día contemplativo.
miércoles, 2 de marzo de 2011
Hay vida después de internet?
Ando algo pensativa últimamente. Unos acontecimientos recientes están haciendo que me planteé seriamente "mi vida" en las redes sociales.
Nos hemos hecho tan sumamente "visibles" al mundo que parece que da un poco de vértigo romper con todo eso, es el "y después qué?" por que "qué hacía yo antes de esto?".
Es como cuando los teléfonos móviles aparecieron en nuestras vidas. Nadie sabe como podíamos sobrevivir antes sin ellos. Nos hacemos cruces cuando recordamos una comunicación anterior que no sea por el móvil, es el "Dios y como me localizaban antes?" Que sería ahora de los padres si sus hijos no tuvieran móvil y no pudieran localizarlos a cada momento. Antes no había de eso, nos bajábamos a la calle a darle patadas a las piedras, a conversar con los amigos y a nuestra hora volvíamos a casa, tan ricamente. Ahora eso es impensable.
Pero realmente lo que más me planteo es si alguien me llegaría a echar de menos si desaparezco de este medio internético. Alguien me echaría de menos? Quizás 1 día.
Nos hacemos amigos de las letras, letras ordenadas en frases, letras que te dan los buenos días, letras que te aconsejan, letras que te consuelan, letras...simplemente letras.
Nos hemos creado una bonita pero falsa sensación de amistad, bonita pero falsa sensación de cariño con este, te leo, pero no te veo.
Pasan los días sin ver a ningún "amigo" solo leyéndoles y a la vez creyendo lo que te dicen. Internet es casi un acto de fe. Lees lo que quieren que leas, enseñan lo que quieren que veas, pero realmente no sabes lo que hay detrás.
Alguien cree que se puede crear un lazo afectivo por este medio tan falso?
Tu "amigo" escribe que se ríe, pero quizás está llorando. Tu "amigo" escribe que llora, pero quizás está riendo. Tienes la certeza de que le conoces hace mil, pero piensa que si le ves por la calle quizás no le reconozcas.
Se le puede llamar a eso amistad?.
Yo necesito algo a lo que abrazar, algo a lo que mirar y decirle "ufff nene estás fatal" o quizás "uy que buena cara que traemos hoy, anoche qué? cuenta cuenta" Alguien donde apoyar mi mano, alguien con quien tener una mirada cómplice, una risilla furtiva, un toque, un guiño un... contacto humano.
Tengo yotube, twitter, tuenti, facebook, blogger, tumblr, myspace, hotmail, yahoo, gmail,..., es una lista demasiado larga. Siento que ya cumplí con Internet, mi participación ha sido mucha y muy activa, quizás demasiado activa y ya me he cansado.
Busco un contacto humano cercano, ya me cansé de los :***, quiero besos de verdad!!!
Mañana es mi cumpleaños, mañana todos me felicitaran por facebook o twitter y un gran etc, pero solo unos pocos me llamarán por teléfono para hablar conmigo. Esos pocos que me llamarán, simplemente para escuchar mi voz, son los que yo quiero, los que yo necesito, los que realmente van a estar ahí para mi.
Fui, soy y seguiré siendo esa ENIGMAX. Ese es mi nick aquí, en esta vida virtual. Con el empecé y con el seguiré siempre.
Esto no es un adiós absoluto, es un hasta luego, hasta pronto, nos leemos.
Pero por si no tenemos la suerte de volvernos a cruzar, buenos días, buenas tardes y buenas noches a tod@s. A sido un placer.
Nos hemos hecho tan sumamente "visibles" al mundo que parece que da un poco de vértigo romper con todo eso, es el "y después qué?" por que "qué hacía yo antes de esto?".
Es como cuando los teléfonos móviles aparecieron en nuestras vidas. Nadie sabe como podíamos sobrevivir antes sin ellos. Nos hacemos cruces cuando recordamos una comunicación anterior que no sea por el móvil, es el "Dios y como me localizaban antes?" Que sería ahora de los padres si sus hijos no tuvieran móvil y no pudieran localizarlos a cada momento. Antes no había de eso, nos bajábamos a la calle a darle patadas a las piedras, a conversar con los amigos y a nuestra hora volvíamos a casa, tan ricamente. Ahora eso es impensable.
Pero realmente lo que más me planteo es si alguien me llegaría a echar de menos si desaparezco de este medio internético. Alguien me echaría de menos? Quizás 1 día.
Nos hacemos amigos de las letras, letras ordenadas en frases, letras que te dan los buenos días, letras que te aconsejan, letras que te consuelan, letras...simplemente letras.
Nos hemos creado una bonita pero falsa sensación de amistad, bonita pero falsa sensación de cariño con este, te leo, pero no te veo.
Pasan los días sin ver a ningún "amigo" solo leyéndoles y a la vez creyendo lo que te dicen. Internet es casi un acto de fe. Lees lo que quieren que leas, enseñan lo que quieren que veas, pero realmente no sabes lo que hay detrás.
Alguien cree que se puede crear un lazo afectivo por este medio tan falso?
Tu "amigo" escribe que se ríe, pero quizás está llorando. Tu "amigo" escribe que llora, pero quizás está riendo. Tienes la certeza de que le conoces hace mil, pero piensa que si le ves por la calle quizás no le reconozcas.
Se le puede llamar a eso amistad?.
Yo necesito algo a lo que abrazar, algo a lo que mirar y decirle "ufff nene estás fatal" o quizás "uy que buena cara que traemos hoy, anoche qué? cuenta cuenta" Alguien donde apoyar mi mano, alguien con quien tener una mirada cómplice, una risilla furtiva, un toque, un guiño un... contacto humano.
Tengo yotube, twitter, tuenti, facebook, blogger, tumblr, myspace, hotmail, yahoo, gmail,..., es una lista demasiado larga. Siento que ya cumplí con Internet, mi participación ha sido mucha y muy activa, quizás demasiado activa y ya me he cansado.
Busco un contacto humano cercano, ya me cansé de los :***, quiero besos de verdad!!!
Mañana es mi cumpleaños, mañana todos me felicitaran por facebook o twitter y un gran etc, pero solo unos pocos me llamarán por teléfono para hablar conmigo. Esos pocos que me llamarán, simplemente para escuchar mi voz, son los que yo quiero, los que yo necesito, los que realmente van a estar ahí para mi.
Fui, soy y seguiré siendo esa ENIGMAX. Ese es mi nick aquí, en esta vida virtual. Con el empecé y con el seguiré siempre.
Esto no es un adiós absoluto, es un hasta luego, hasta pronto, nos leemos.
Pero por si no tenemos la suerte de volvernos a cruzar, buenos días, buenas tardes y buenas noches a tod@s. A sido un placer.
miércoles, 16 de febrero de 2011
Frágil individualidad
Ayer me pasó algo que me ha partido el alma en dos.
Andamos por la vida como un único ser y no nos damos cuenta de que no somos nadie si estamos solos.
Siempre he sido una persona muy reacia a dar muestras de cariño en público. No muestro mis sentimientos a los demás, por miedo a que vean mi debilidad y con eso les sea más fácil acabar conmigo. Pero estoy intentando cambiar eso, me cuesta una vida entera el esfuerzo, pero lo sigo intentando.
No he tenido suerte en la amistad, todos mis "amigos" acaban defraudándome. Dicen que soy muy exigente con eso, pero pienso que es una de las pocas cosas que realmente podemos escoger en esta vida, así que, por que no lo voy a hacer? Colegas, conocidos, amiguetes, muchos, amigos, pocos.
Pero eso no me hace ser una persona horrible, no significa que pase del mundo y que todo me de igual. La gente me preocupa y yo intento ayudar en lo que puedo para cambiar algo de nuestra aferrada individualidad.
Ayer estaba en el trabajo y noté algo rara a una compañera, así que me acerqué (pensé que no bastaba con ir y preguntarle, tenía que mostrarle algo de cariño, tenía que intentarlo) me acerqué, le puse la mano en el hombro, le hice una leve caricia y le pregunté si estaba bien. Mi sorpresa fue que rompió a llorar y me dijo: "No me digas nada, que no puedo ni hablar".
Me quedé rota, rota por que no la podía consolar, rota por que veía que ante una mísera muestra de cariño se abrió a mi, rota por que no supe que hacer. Me quedé allí plantada, aguantándome las lágrimas y pensando que más tarde intentaría ayudarla, pero no pude, por que me di cuenta de que ella era igual que yo y le daba miedo mostrar su debilidad.
Lo seguiré intentando.
Andamos por la vida como un único ser y no nos damos cuenta de que no somos nadie si estamos solos.
Siempre he sido una persona muy reacia a dar muestras de cariño en público. No muestro mis sentimientos a los demás, por miedo a que vean mi debilidad y con eso les sea más fácil acabar conmigo. Pero estoy intentando cambiar eso, me cuesta una vida entera el esfuerzo, pero lo sigo intentando.
No he tenido suerte en la amistad, todos mis "amigos" acaban defraudándome. Dicen que soy muy exigente con eso, pero pienso que es una de las pocas cosas que realmente podemos escoger en esta vida, así que, por que no lo voy a hacer? Colegas, conocidos, amiguetes, muchos, amigos, pocos.
Pero eso no me hace ser una persona horrible, no significa que pase del mundo y que todo me de igual. La gente me preocupa y yo intento ayudar en lo que puedo para cambiar algo de nuestra aferrada individualidad.
Ayer estaba en el trabajo y noté algo rara a una compañera, así que me acerqué (pensé que no bastaba con ir y preguntarle, tenía que mostrarle algo de cariño, tenía que intentarlo) me acerqué, le puse la mano en el hombro, le hice una leve caricia y le pregunté si estaba bien. Mi sorpresa fue que rompió a llorar y me dijo: "No me digas nada, que no puedo ni hablar".
Me quedé rota, rota por que no la podía consolar, rota por que veía que ante una mísera muestra de cariño se abrió a mi, rota por que no supe que hacer. Me quedé allí plantada, aguantándome las lágrimas y pensando que más tarde intentaría ayudarla, pero no pude, por que me di cuenta de que ella era igual que yo y le daba miedo mostrar su debilidad.
Lo seguiré intentando.
domingo, 19 de diciembre de 2010
Porque la estupidez vende
Hace unos meses creé una página en facebook, de estas de darle al "me gusta" y que no sirven para nada más que para eso. Creo que es una manera un poco idiota de mandar indirectas "muy directas" a tus amigos. Que si esta tarde te has peleado con algún amigo, pues te vas al facebook y le das al "me gusta" de la página "No Hay Amigos Falsos, Hay Falsos Que Se La Dan De Amigos!!" y cosas por el estilo.
Pues bien, yo también creé una, pero con la tontería de ver como era capaz de crear una que se llenara de gente. La creé, vi el proceso de los primeros días, vi como la gente se iba metiendo sin control y flipé, flipé y me di unos golpecicos en la espalda mientras pensaba -:"Joé nena, eres una máquina!!!!" y me olvidé de ella.
Hoy me ha llegado un mensaje privado por el facebook de alguien que me decía que me la compraba, me daba 100$ por cada 100.000 personas que hubieran agregadas a la página. Me he ido corriendo a ver cuánta gente tenía y he alucinado, pero con todas las letras, en mi página hay 259.115 personas O_O
Aún no me creo la gente que hay y mucho menos lo que me quieren dar por ella. Que digo yo que para haber sido creada de cachondeo, no está nada mal el precio no? jaaaaaaaaaaaaaa!!!
jueves, 4 de noviembre de 2010
Un recuerdo, un dolor
En un encuentro fugaz...
Ella
-Sabes que cuando quieras puedes ir a casa.
Yo
-Creo...que... no.
Ella
-Recuerda que tu madre soy yo.
Yo
-Has tardado demasiado tiempo en darte cuenta...
Ella
-Sabes que cuando quieras puedes ir a casa.
Yo
-Creo...que... no.
Ella
-Recuerda que tu madre soy yo.
Yo
-Has tardado demasiado tiempo en darte cuenta...
viernes, 29 de octubre de 2010
Dibujando con el alma, borrando con la realidad
Cómo se puede luchar contra uno mismo? y ganar, mientras quedas satisfecho con el resultado...?
Ando perdida en mis pensamientos últimamente, tanto, que van pasando los días como si de una bola de nieve sin rumbo se trataran, envueltos entre semanas y meses y ahora que miro atrás y me encuentro con una avalancha que me deja la mente en blanco.
Cómo he podido pasar tanto tiempo ensimismada en mis cosas y no reparar, ni ser consciente, del tiempo que he pasado inmersa en ellos?
Creo que ha eso se le llama la maldición del soñador, mal llamado por casi todos como "estar en la parra"
Y que puedo hacer yo si tengo una mundo interior tan rico en detalles, que deja a la realidad tan falta de sustancia, insípida?

Quiero dibujar un mundo imaginario, llenar un papel en blanco con miles de colores, nubes violetas, arcoiris infinitos, árboles con terciopelo, césped de algodones, lluvias multicolores y cascadas de sedas rojas que desemboquen en un mar de almohadones.
Quiero dibujar un cielo de cristal que refleje todo lo bello y lo hermoso y un faisán cuya cola sea purpurina y siempre brille por donde vuele.
Quiero peces peluditos, saltamontes esquiadores y rinocerontes submarinos.
No me muestres la verdad, por que no la quiero ver, no quiero caer desde tan alto por que se hayan derretido mis ala de cera, quiero seguir notando por más tiempo, el latido de mi frío corazón de hojalata.
Ando perdida en mis pensamientos últimamente, tanto, que van pasando los días como si de una bola de nieve sin rumbo se trataran, envueltos entre semanas y meses y ahora que miro atrás y me encuentro con una avalancha que me deja la mente en blanco.
Cómo he podido pasar tanto tiempo ensimismada en mis cosas y no reparar, ni ser consciente, del tiempo que he pasado inmersa en ellos?
Creo que ha eso se le llama la maldición del soñador, mal llamado por casi todos como "estar en la parra"
Y que puedo hacer yo si tengo una mundo interior tan rico en detalles, que deja a la realidad tan falta de sustancia, insípida?

Quiero dibujar un mundo imaginario, llenar un papel en blanco con miles de colores, nubes violetas, arcoiris infinitos, árboles con terciopelo, césped de algodones, lluvias multicolores y cascadas de sedas rojas que desemboquen en un mar de almohadones.
Quiero dibujar un cielo de cristal que refleje todo lo bello y lo hermoso y un faisán cuya cola sea purpurina y siempre brille por donde vuele.
Quiero peces peluditos, saltamontes esquiadores y rinocerontes submarinos.
No me muestres la verdad, por que no la quiero ver, no quiero caer desde tan alto por que se hayan derretido mis ala de cera, quiero seguir notando por más tiempo, el latido de mi frío corazón de hojalata.
jueves, 28 de octubre de 2010
Pensamientos lejanos y prohibidos
Por que no tengo más ojos que los que no pueden ver, por que no tengo más manos que las que no pueden tocar, por que no tengo más labios que los que no pueden besar, por que no tengo más corazón que el que no puede dejar de latir...
Ojalá pudiera hablarte con unas palabras que solo tú entendieras, como el idioma con el que hablan dos almas hermanas.
Ojalá mi voz, mi aliento, pudiera envolver tu cuerpo como solo mis brazos podrían, pero mis brazos no pueden, por que están lejos y están prohibidos.
Ojalá el rallo de sol que me ilumina, pueda acariciarte la piel, como solo mis labios podrían, pero no pueden, por que están lejos y están prohibidos.
Mi pensamiento vuela encarcelado entre los barrotes del tiempo, vuela por una cárcel que yo misma me he creado, quiero lo que no puedo tener y solo tengo lo poco que me quieres.
Déjame crearme un universo alternativo, dónde los dos seamos felices y nuestras almas no noten la distancia. Deja que me alivie la pena de tu lejanía, por que mi vacío cada vez se hace más grande y no hay amor capaz de ocupar ese inmenso espacio que no sea el tuyo. Deja que una venda cubra mis ojos, para que mis ojos dejen de buscar lo que nunca van a poder encontrar. Deja que me invente una vida nueva, una real, por que sin ti esta vida, esta realidad, ha dejado de ser la mía.
Quiero estar contigo pero no puedo, por que estás lejos y estás prohibido.
Son solo pensamientos de amor, pero de un amor suicida.
jueves, 2 de septiembre de 2010
Quiero ser una ermitaña y vivir en una montaña con vistas al mar

Quiero ser una ermitaña y vivir en una montaña con vistas al mar,
que mi única ropa sea el aire y que me desvista mi respirar.
Quiero ser una ermitaña y vivir mi vida en completa soledad,
que mi moneda sea el abrazo del sol y mi pago el poderme calentar.
Quiero ser una ermitaña y vivir de lo que la naturaleza me da,
comer de los frutos de la tierra y que la tierra me devore en mi final.
Quiero ser una ermitaña y vivir una vida plena llena de paz,
sentir que mi alma es libre y que nadie me pueda atrapar.
Quiero ser una ermitaña y vivir mirando los días pasar,
quiero ser feliz, quiero volar libre, ser dueña de mi alma en propiedad.
Quiero ser una ermitaña y vivir sin miedo al que dirán,
quiero hacer lo que me plazca y que nadie me mire al pasar.
Quiero ser una ermitaña y vivir invisible a la sociedad,
que las sombras sean mi cobijo y mi camino mi caminar.
lunes, 30 de agosto de 2010
La felicidad no se busca, se encuentra.

Y estaba sentada allí, con los brazos rodeando sus piernas y su barbilla descansando en sus rodillas, pensando, pensando en que una vez fué feliz, seguro que alguna vez fué feliz, pero no se acuerda. Van pasando los minutos en un desfile de sombras y la miran al pasar y ella los ignora, está intentando recordar, pero sus recuerdos vagan por su cabeza como el eco en una cueva vacía.
-Todo el mundo es feliz alguna vez, no?-
Un mechón de su cabello se desliza por su rostro, lo mira y casi sin moverse lo coge y empieza a deslizarlo entre sus desdos, es tan suave y agradable al tacto, pero ella no se da cuenta y sigue pensando.
-Por qué no tengo ningún recuerdo agradable?- se pregunta. -Es que no soy quizás como todos los demás?-
La luz se torna oscuridad entre los árboles y estos mecen sus hojas con la brisa, erguidos desde las profundidades de la tierra, es un sonido agradable, pero ella está tan inmersa en sus divagaciones que no da cuenta de ello.
- A caso no puedo ser feliz?- piensa mientras va enterrando sus dedos descalzos en la tierra, esta fresquita y es agradable, pero tampoco se da cuenta de eso.
Y empieza a llover, el agua cae a su alrededor mientras ella permenece sentada bajo el abrigo de un árbol, huele a humedad, la luz traspasa esas diminutas gotitas de vida y las hace brillar por unos instantes, es bonito y agradable, pero ella no las mira.
No dejemos de mirar o de sentir todo aquello que nos rodea. No os perdáis la belleza de las cosas, buscando la belleza de las cosas. La felicidad no se busca, se encuentra.
¡uy, me da un poco de repelús!
He descubierto que no hay nada como pasarse un fin de semana pegado a un "gótico", para apreciar más tu vida...

Vino a visitarnos el fin de semana un "amigo" que es "gótico" con su camiseta negra, sus pantalones negros, sus botas negras, sus brazaletes negros, sus collares negros y sus uñas negras... 27 de agosto a las 15:00 de la tarde y después de comprobar que no arden bajo la luz del sol, pude comprobar que el cuerpo de un gótico puede alcanzar niveles muy altos de calor sin llegar a la cocerse.
Un gótico nunca lleva chanclas, aunque sean negras, un gótico siempre lleva botas, aunque los pies le echen humo.
Un gótico nunca lleva pantalones cortos, aunque sean negros, siempre largos, aunque tenga las piernas chorreando de sudor y luego se tenga que tirar tres horas para quitarselos.
Un gótico no lleva una cartera convencional, aunque sea negra, lleva una cartera en forma de ataúd, aunque sea roja.
Un gótico debe de llevar anillos, con pentagramas, calaveras o cruces invertidas, aunque se le inchen los dedos en verano y tenga que sufrir una amputación cuando quiera sacarselos y si le entra cangrena...yujuuu!! mejor que mejor!!!
Un gótico siempre lleva algún collar con un cuervo, un esqueleto o una cuchilla y la cadena siempre a de ser de cuero negro.
Cuero negro también para pulseras, montones de pulseras con motivos de muerte y destrucción.
Un gótico siempre lleva las uñas de los dedos pintadas de color negro.
Qué malotes son los góticos... sobre todo cuando te los ves antes de salir de casa, poniéndose espuma en el pelo, perfume y retocándose las uñas...
Una tarde hablando le digo: -¿quieres saber a que huele la muerte? (realmente sé que olor tiene un muerto y pensé que siendo un gótico malote que se pasa el día viendo cosas sobre la muerte y tal le gustaría saberlo) y me dice -¡uy, me da un poco de repelús!- y le digo -¡Pos vaya mierda de gótico que estás hecho!
Mi "amigo" el "gótico" me da pena, me da pena no por que sea gótico, sino por que antes de ser gótico era bacala y antes de ser bacala le gustaba Glenn Medeiros y las Sailor Moon...
En conclusión, mi "amigo" el "gótico" no sabe ni lo que es. Pero he descubierto que es un modo de vida muy puto, tener que ir de negro en pleno agosto bajo un sol de justicia...es una tortura. Adoro mi vida!!!

Vino a visitarnos el fin de semana un "amigo" que es "gótico" con su camiseta negra, sus pantalones negros, sus botas negras, sus brazaletes negros, sus collares negros y sus uñas negras... 27 de agosto a las 15:00 de la tarde y después de comprobar que no arden bajo la luz del sol, pude comprobar que el cuerpo de un gótico puede alcanzar niveles muy altos de calor sin llegar a la cocerse.
Un gótico nunca lleva chanclas, aunque sean negras, un gótico siempre lleva botas, aunque los pies le echen humo.
Un gótico nunca lleva pantalones cortos, aunque sean negros, siempre largos, aunque tenga las piernas chorreando de sudor y luego se tenga que tirar tres horas para quitarselos.
Un gótico no lleva una cartera convencional, aunque sea negra, lleva una cartera en forma de ataúd, aunque sea roja.
Un gótico debe de llevar anillos, con pentagramas, calaveras o cruces invertidas, aunque se le inchen los dedos en verano y tenga que sufrir una amputación cuando quiera sacarselos y si le entra cangrena...yujuuu!! mejor que mejor!!!
Un gótico siempre lleva algún collar con un cuervo, un esqueleto o una cuchilla y la cadena siempre a de ser de cuero negro.
Cuero negro también para pulseras, montones de pulseras con motivos de muerte y destrucción.
Un gótico siempre lleva las uñas de los dedos pintadas de color negro.
Qué malotes son los góticos... sobre todo cuando te los ves antes de salir de casa, poniéndose espuma en el pelo, perfume y retocándose las uñas...
Una tarde hablando le digo: -¿quieres saber a que huele la muerte? (realmente sé que olor tiene un muerto y pensé que siendo un gótico malote que se pasa el día viendo cosas sobre la muerte y tal le gustaría saberlo) y me dice -¡uy, me da un poco de repelús!- y le digo -¡Pos vaya mierda de gótico que estás hecho!
Mi "amigo" el "gótico" me da pena, me da pena no por que sea gótico, sino por que antes de ser gótico era bacala y antes de ser bacala le gustaba Glenn Medeiros y las Sailor Moon...
En conclusión, mi "amigo" el "gótico" no sabe ni lo que es. Pero he descubierto que es un modo de vida muy puto, tener que ir de negro en pleno agosto bajo un sol de justicia...es una tortura. Adoro mi vida!!!
lunes, 16 de agosto de 2010
Olvidé olvidarte
Estaba en el parque, te vi y tú me viste, nos miramos. Esa mirada duró un segundo que se detendrá en el tiempo, etéreo, fugaz, que permanecerá impasible suspendida en las cálidas manos del dios Chronos.
Un segundo fue suficiente para atrapar tu esencia, aún existes y aún te acuerdas de mi, lo sé por que me miraste y vi nuestro pasado reflejado en tus ojos. No me has olvidado al igual que yo no me he olvidado de ti, olvidar? oh dios! olvidé olvidarte!
Y esa mirada permanecerá impregnando esa distancia, ese espacio y quedará resonando en silencio como el eco sordo, mudo, de las palabras que nunca nos dijimos.
Me encantó recordate.
domingo, 11 de julio de 2010
¡¡¡¡Coño, me arden las manos!!!!
¡¡¡¡Coño, me arden las manos!!!! Esa fue mi primer comentario después de salir de clase de Tai Chi.
Mi prima lleva detrás de mi con que me apunte a clases de Yoga y clases de Tai chi, que ni me acuerdo. Después de meses y meses me hago a la idea y pienso "Che que coño, me apunto, total, por probar"
La profesora muy amable y cariñosa nos acoge con alegría y paciencia, somos nuevos, no tenemos ni pajolera idea, pero ella nos orienta y nos guía siempre con una sonrisa en la boca.
Que si movemos el chi, que si peinamos la crin del caballo, que si nos defendemos de los monos, que si enraizamos como un árbol...y termina la primera clase y noto como me arden las palmas de las manos, pienso que será el calor que hace y que ya se me pasará, pero no se me pasa. Vamos andando por la calle, llego a mi casa, me acuesto a dormir, me levanto a la mañana siguiente y ¡¡¡coño, aún me arden las manos!!!
Primer friki-pensamiento (los que han visto "bola de drac"/"dragon ball"/ "bola de dragón", me entenderán) como siga así me convierto en súper guerrer/súper sayan y suelto un kame!!! todo con un ji ji, ja ja.
Segunda clase de Tai Chi y después de los movimientos yin y los movimiento yan toca relajación.
El ejercicio consiste en tumbarse en el suelo y pensar que una bola de energía se desplaza por tu cuerpo desde el perineo, pasando por la columna, la cabeza, nariz, boca, ombligo y vuelta a empezar.
Cuándo acabamos la profesora me pregunta que que tal, si he podido visualizarlo bien, etc y le digo "sí, al principio sí, pero después no he podido concentrarme por que he estado pensando en como me arden las manos"
-Respuesta de la profesora: -Eso que te pasa es algo muy difícil de conseguir, la mayoría de las personas tardan mucho tiempo en dejar fluir su energía por que tienen muchos bloqueos. Tú no tienes ninguno, eso es muy bueno"
-Yo:- Eso es muy bueno? Pero es que noto como mi mano está fría por fuera, pero tengo un punto en las palmas de las manos que me arde!!!
-Ella:-Eso es por que tienes mucha energía, ya te acostumbrarás, es normal.
-Yo:-Qué me acostumbraré!!! La gente se puede acostumbrar a que le ardan las manos?
La gente que estaba en clase empezaba a ponerme caras raras. La clase de disuelve y la profesora me retiene para seguir hablando conmigo.
Se pone frente a mi y empieza a frotarme con los dedos las palmas de las manos:
-Ella:-Eso que te pasa es muy especial, eres muy perceptiva.
-Yo:-Sí, perceptiva sí, hay veces que puedo notar en forma de sensaciones, lo que siente la gente de mi alrededor...(y le empiezo a contar mis experiencias al respecto)
La profesora asiente constantemente...
-Ella:-Debería pensar en hacer Reiki, puedes ayudar a mucha gente.
-Yo:- De momento lo que quiero es frenar esto, poner una barrera, debo entender y aprender a que no me afecten esas sensaciones que siento de los demás y después ya veremos.
-Ella:-Puedes poner una barrera y hacerlo poco a poco a tu ritmo, te buscaré información y te la daré la semana que viene.
Vaya rayadura mental que me ha dejado la colega en la cabeza.
Es momento de analizar las cosas que me han pasado y de pensar por que he hecho las cosas que he hecho y que me ha impulsado o movido a hacerlas.
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